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Plano cartográfico del Puerto de Placencia en la costa este de Canadá, de James Cook
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La exposición de 2008 trató sobre Marinos Exploradores. A través de un recorrido cronológico desde el siglo XI al XX, explicamos la vida de nueve personajes, todos ellos famosos por los descubrimientos que llevaron a cabo, a través de diferentes travesías marítimas. El vikingo Leif Erikson, de quien se dice llegó a las costas americanas cinco siglos antes que Colón; James Cook, quien dedicó varios años a la navegación y cartografía del Pacífico; Roald Amundsen, el fuera el primero en alcanzar el Polo Sur el 14 de diciembre de 1911... |
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La exposición de 2007 trataba de recordar a parte de aquellos vascos que tuvieron un papel relevante en sus vidas de marinos. Así, encontramos a ilustres navegantes y las narraciones de parte de sus vidas y hazañas, tales como Juan Sebastián Elcano y su primera vuelta al mundo; Blas de Lezo, quien fuera a la vez “hombre ilustrado” y “hombre de armas”; o Andrés de Urdaneta, otro “hombre de armas” y “hombre de mar” primero y religioso agustino después. Otros, como José Domingo de Mazarredo, Ignacio María de Alava, , Cosme Damián de Churruca o Ignacio de Olaeta vivieron los momentos de mayor esplendor de la Armada Invencible y a la par sus tragedias, hasta el punto de que muchos perdieron su vida en combate.
A lo largo de esta exposición damos a conocer la vida y obra de veintisiete ilustres marinos vascos, civiles o militares, que si bien no son todos, sí representan en gran medida de lo que la mar ha sido y es para el pueblo vasco. La muestra se completa con representaciones y descripciones de los barcos en los que navegaron o de las batallas en las que tomaron parte alguno de ellos.
En el retrato, J. Francisco de Bodega y Cuadra, cuyos familiares plentziarras donaron a la Villa la casa de los curas y el parque de Mentxaka |
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LOS BARCOS DE NUESTROS MARINOS |
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La muestra que presentamos en 2006 estaba compuesta por una serie de pinturas de barcos de vela, vapor o mixtos en los que navegaron muchos marinos de Plentzia y su comarca. A los preciosos cuadros del Bizkargi Mendi, el Malaspera, el Algorta, el Carasa, el Altagracia, el Cabo Palos o el Dolores Romano, entre otros, les acompañaban diferentes objetos de la exposición permanente del Museo, tales como varias anclas, sextantes y octantes, cartas de navegación o campanas de barco. |
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La exposición de 2005 estaba compuesta por una serie de pinturas y carteles de buques de pasajeros que representan la historia de la competición entre las Compañías de Navegación de pasaje internacionales, conocida como La Cinta Azul.
La Cinta Azul era un reconocimiento que se concedía al buque de pasaje de línea regular a vapor en hacer la travesía del Atlántico en el menor tiempo.
Este desafío tiene su origen en el año 1838 y pronto se convirtió en un símbolo marítimo extensamente reconocido. En una época en que la competencia por liderar el mercado de los viajes trasatlánticos era realmente fuerte y las compañías botaban cada vez barcos más rápidos y confortables, La Cinta Azul fue creada por las mismas compañias de navegación como reclamo publicitario. Por ello, obtener el banderín azul, que se exhibía en uno de de los mástiles del buque ganador, era una garantía de éxito comercial.
Se pueden considerar tres épocas diferentes dentro de la historia de La Cinta Azul:
1. Los vapores propulsados por paletas laterales (1838-1872).
2. Los barcos de máquina de pistones propulsada a hélices (1872-1907).
3. Los buques de turbinas propulsados hasta por cuatro hélices (1907 -1954).
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Sirius: Construido en el año 1837, en Leith (Escocia), fue el primer barco en ganar la Cinta Azul en el año 1838. |
La competición tenía como puntos de salida en Europa el buque faro de Bishop´s Rock, las islas británicas de Scilly, Punta Tarifa y en el lado americano, el faro de Sandy Hook y el buque faro Ambrose, ambos cerca de Nueva York. |
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COMPAÑIAS DE NAVEGACION TRASATLANTICAS |
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La exposición de 2005, bajo el título Compañías de Navegación Trasatlánticas, estaba compuesta por 33 carteles de estas Compañías, los cuales reflejaban el dinamismo de estas navieras desde la segunda mitad del siglo XIX hasta los años 60 del siglo XX. El diseño de estos carteles intenta plasmar las características más atrayentes para el viajero de la época: rapidez de la travesía del Atlántico, grandiosidad de los buques, diversidad de puertos de origen y destino, tanto conocidos como exóticos (Patagonia, Tierra de Fuego, Curaçao...). Muchos naturales de Plentzia han navegado en barcos de estas Compañías, y también otras y otros plentziarras han emprendido en ellos el incierto camino de la emigración en busca de una vida mejor en el continente americano.
Todos los carteles de la muestra recorren la historia de las compañías trasatlánticas de buques de pasajes, mostrande veleros, motoveleros, barcos de vapor y motonaves. | |
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